Y ASÍ FUE QUE CRUCE EL CANAL DE LA MANCHA… EDUARDO COLLAZOS

Yo soy dentista a tiempo completo! Nací, viví, crecí y me desarrollé en Lima – Perú, tengo 48 años y casado con Rocio Gómez , tengo 2 hijos; Rocío de 13 años y Eduardo de 10 años. Debo reconocer el apoyo incondicional que me brindan y por lo que estoy muy agradecido.

Nadé de forma competitiva representando a mi país en competencias internacionales desde los 12 hasta los 22 años, momento en el que reconozco que tomé una muy mala decisión y que hoy en día me arrepiento y esto fue dejar de nadar. Razones hubieron muchas: Trabajo, crecimiento profesional, y luego obligaciones familiares. Finalmente pienso que el error fue pensar que podía nadar solo por mi cuenta en la piscina (en aquel momento, las aguas abiertas no pasaban por mi mente) y más temprano que tarde, termine aburriéndome y dejando de nadar.
Hasta que a los 38 años, ya consolidando mi parte profesional y con bastante trabajo y sobrepeso, un amigo, paciente y compañero de natación de la infancia llamado Franco Galjuf me dice que debería volver a nadar y que todo lo que había logrado no serviría de nada si mañana me daba un ataque al corazón y me moría…

Eso me dejó pensando y al día siguiente fui a la piscina de la Academia de Natación Tater Ledgard, donde nadé de pequeño y con quienes fui seleccionado nacional en mi juventud. Comencé a entrenar y competir en Masters de piscina bajo la directa supervisión del mismo Tater Ledgard (lamentablemente fallecido hace 3 años, una gloria de la natación Peruana), y los domingos de vez en cuando nadábamos con los amigos de la piscina en el mar.

   Ahí se inició mi romance con el Mar! Al poco tiempo me enteré de una competencia de natación local en Perú organizada por Perú Swimmers todos los años en el mes de febrero que se llama «Travesía de Olaya 2011». En honor a José Olaya Balandra que fue un Mártir de nuestra independencia que llevaba la correspondencia nado de Chorrillos al Callao de las fuerzas rebeldes que querían la independencia de España. Fui a ver la llegada y me dije: «el próximo año estamos aquí».

En este evento que realiza Perú Swimmers a mediados de Febrero de todos los años en pleno verano de 21 kilómetros de nado. Así fue que durante ese año me entrené en la piscina y en el mar y en el 2012 participe por primera vez hasta la última competencia de este año 2019 de forma consecutiva (8 ediciones).

Por otro lado he sido nadador de Perú Swimmers desde sus inicios, estuve conversando con mi gran amigo Edgardo Merino y le comente mi plan de inscribirme para participar en el cruce de Canal de la Mancha, le pareció fabulosa la idea, no dudo en mi ni un momento y decidió como Gerente General de Perú Swimmers que me apoyaría económicamente con todos los fondos recaudados del Evento que Perú Swimmers realizo el 15 de junio de 2019 circuito llamado Todos somos Canal de la Mancha 4k para así poder sufragar una parte de mis gastos logísticos y de esta forma después de 68 años ser el segundo peruano en lograr cruzar estas aguas y conquistar el Canal de la Mancha en la modalidad individual bajo el entrenamiento de Nora Toledano, entrenadora de natación de aguas abiertas reconocida a nivel mundial, ha cruzado el canal de la Mancha 12 veces , es la 14ava persona en lograr cruzar los 7 mares, categoría máxima de las aguas abiertas, además de seguir vigente como nadadora se dedica a preparar nadadores para que logren sus propios cruces .

El canal de La Mancha ha sido cruzado 4 veces por nadadores peruanos:

  1. Daniel Carpio 1947 y 1951 (Modalidad Individual).
  2. Los Noriega, padre y 2 hijos en el 2016 (Reto Concebir).
  3. Ricardo Bustamante y Christian Tuschudi en el 2017 (Soul Swimmers).

Para mí una gran experiencia, sí que fue brava la nadada el mar muy muy picado, oleaje, movido, nunca he tragado tanta agua, la garganta destruida, todos los que nadan en aguas abiertas saben de qué les hablo, la temperatura más bien no estuvo tan fría, empecé en 17 grados y término en la 18 grados, súper tolerable.
Empecé a nadar a la 1:00 p.m. aproximadamente y llegar de noche, genera una sensación diferente, no se sabe dónde finalmente llegas y de noche no vez nada…

Al ver que la ventana de oportunidad (espacio de tiempo asignado a cada nadador, 1 semana calendaría, la mía del 29 de agosto al 05 de septiembre) no solo no se habría, sino que además, el clima iba empeorando, entre en un mutis general.
«No puede ser me decía a mí mismo… tanto esfuerzo, sacrificio por casi 2 años, para que ni siquiera pueda nadar»… no lo podía creer, en El Canal de La Mancha, estos casos se suscitan, la semana pasada se regresaron a su país sin poder nadar un italiano y dos equipos de relevos, que además de individual es la otra modalidad… se pueden imaginar?

Y dentro de ese ambiente de incertidumbre, preocupación y amargura surgió una pequeña luz de esperanza, de pronto se abrió una pequeña ventana, pero nada estable con riesgo a que de pronto se complicaran los vientos y si a criterio del capitán (amo y señor de la embarcación) y/o del “observer” (juez de la Channel Swimming and Piloting Federation) se suspendiera todo, sin importar donde estemos.
     Así que había que correr el riesgo y tomar la opción, no había más, pasado mañana jueves 05 de septiembre se termina mi tiempo…

Y así fue que a las 12:15 p.m. del día domingo 1 de septiembre nos embarcamos: mi esposa Roció, mi entrenadora mexicana la gran Nora Toledano, el capitán, su ayudante, y el observer o juez, equipo chico pero compacto! Con decirte que al final el Observer, un inglés buena gente, sin tener que hacerlo y al ver que la cosas estaban más que complicadas me hacía barra, en realidad eso está prohibido, él es la autoridad y como tal debe ser imparcial..

Se suscitaron las cosas, pasaron los minutos y las horas una tras otra, a qué hora se termina esto? me decía, era una masacre nadar en un mar tan movido… finalmente nunca se arregló, es más empeoró, llegando a los 18 nudos de velocidad del viento es decir al nivel 5N de la escala de Beaufor, nivel en el que no se recomienda nadar, a menos que el Capitán y/o el Observer consideren que el nadador puede seguir y no pone en riesgo a la tripulación, y así fue y me dejaron seguir.

Ese día, de unas 12 a 15 embarcaciones que salen normalmente, solo nos animamos 5, 2 postas o relevos 3 solos o individuales. De las postas solo una concluyó, el otro abandono y de los individuales solo llegamos 2.

La otra nadadora que llego es de origen Australiana , iba por su 31 travesía
     El tiempo que hice fue de 11 horas y 13 minutos, con las condiciones presentes, fueron 58.2 kilómetros de nado.


2019-09-11T09:49:26-06:00
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